
Lo mínimo aconsejable es una visita anual, pero según el estado de la boca del paciente el profesional valorará la frecuencia necesaria.
Los implantes son pequeños "tornillos" de titanio que se unen íntimamente al hueso y permiten atornillar o pegar dientes o sostener dentaduras completas.
Desde el punto de vista funcional el implante es lo más similar a un diente, por lo tanto, nos permite masticar, sonreír y hablar con la misma seguridad que lo haríamos con nuestros dientes naturales.
Cualquier persona sana que pueda someterese a una pequeña intervención quirúrgica con anestesia local es candidata a llevar implantes.
El profesional evaluará las condiciones de calidad y cantidad de hueso, así como el estado general del paciente.
Gracias a la tecnología actual, la implantología es una técnica muy segura y predecible.
La higiene diaria, la asistencia a los controles periódicos y un adecuado mantenimiento son requisitos indispensables para un buen funcionamiento y durabilidad de los implantes.
Es una rama de la odontología especializada en la prevención, diagnóstico y tratamiento de la mala posición de los dientes.
Puede recibir este tratamiento toda persona con malposición dentaria, por apiñamiento (dientes montados), diastemas (separación entre dientes), mordidas abiertas, mordidas invertidas, etc...
Estos problemas de malposición no sólo afectan a la estética, sino que pueden derivar en caries, problemas de encías (gingivitis, periodontitis), problemas de la articulación, etc...
El diagnóstico precoz es fundamental para poder anticiparse a futuros problemas.
Lo aconsejable es realizar la consulta a partir de los 6 ó 7 años, ya que a esta edad no sólo se pueden modificar la posición de los dientes, sino también el crecimiento óseo.
No hay un límite de edad para realizar una ortodoncia.
El proceso biológico por el cual se mueven los dientes es el mismo a cualquier edad, si bien, en pacientes adultos no podemos modificar la posición del hueso (sólo con cirugía) ya que ha finalizado el crecimiento, sí es posible solucionar las malposiciones dentarias, llevando los dientes hacia posiciones donde funcionen mejor.
Son láminas de porcelana que se unen al diente químicamente devolviéndole forma, color y resistencia.
Están indicadas en casos de cambios de color dentario, para mejorar la forma de las piezas, para el cierre de espacios entre dientes o cuando se ha perdido estructura dentaria por desgaste.
Es un tratamiento poco invasivo que a diferencia de las coronas, no requiere un excesivo desgaste de las piezas dentales.
